Descripción:
Se trata de generar una tecnología pasiva y ecológica capaz de aprovechar los recursos locales (radiación solar) para realizar un procesado (deshidratado) de las frutas y hortalizas de temporada que posibilite su conservación durante largos periodos de tiempo. A través de esta iniciativa, la población local vería incrementada su seguridad alimentaria al disponer de un producto nutritivo local a bajo coste en épocas de escasez, y encontraría una fuente de ingresos adicional para su economía en caso de comercializar el excedente.
Problemática identificada:
La agricultura del Sahel es todavía muy tradicional, basada en los periodos cíclicos de lluvias y estaciones climáticas. De esta manera, la producción de la mayoría de frutas y hortalizas se limita a unos pocos meses al año, y su conservación resulta imposible al carecer de las infraestructuras necesarias para ello (cámaras climáticas con atmósferas controladas y refrigeración). Esta situación genera problemas de inseguridad alimentaria al encarecerse enormemente dichos productos fuera de la temporada de producción, pues el único modo de obtenerlos es mediante la importación y sus sobrecostes asociados.
Por otra parte, el crecimiento demográfico exponencial que está viviendo el Sahel requiere generar nuevos motores económicos que traigan empleo y permitan desarrollar modelos de negocio sostenibles en el tiempo y respetuosos con el medio ambiente, para lo cual el sector primario parece ser el mejor punto de partida. Desde esta perspectiva, la implementación de infraestructuras de transformación de alimentos (silvestres o cultivados) a partir de energías renovables ofrecería una fuente de ingresos para mucha población vulnerable, que encontraría una forma de monetizar su tiempo recolectando frutas silvestres de temporada que de otra forma no podrían ser aprovechadas en su totalidad.
Resultados esperados:
Con el presente proyecto se pretende desarrollar una industria de transformación (a pequeña escala o en formato cooperativa centralizada) que permita deshidratar alimentos ricos en nutrientes altamente disponibles durante ciertos periodos del año. De esta manera, dichos productos se podrían comercializar a un precio muy competitivo durante los meses de escasez, o incluso exportar al extranjero aquellos con demanda suficiente y que reúnan los parámetros de calidad necesarios para su venta, ya que sería muy fácil transportarlos a larga distancia al no requerir de condiciones climáticas controladas y ocupar muy poco volumen respecto a la materia seca que contienen.
Componente tecnológico del proyecto:
La innovación tecnológica planteada consiste en una estufa de deshidratación alimentada con energía solar, específicamente diseñada para permitir la eliminación del agua de frutas y hortalizas sin alterar en exceso sus propiedades nutricionales u organolépticas. Dicha tecnología existe actualmente a escala doméstica y a un nivel muy “amateur”, pero para alcanzar una buena eficiencia, es necesario dimensionar adecuadamente un nuevo colector termosolar que alcance la potencia energética deseada, así como las distintas rejillas y niveles donde se emplazaran los productos vegetales, permitiendo en todo momento una buena circulación de aire entre los mismos, pero optimizando el uso del espacio disponible.





